Moodle ¿alguna pega? (2) – Encuentros y desencuentros

 

Preguntaba yo anteriormente sobre Moodle:

¿Alguien le encuentra alguna pega?

 

Pues sí, yo mismo.

 

Porque lo que, evidentemente, hace que Moodle resulte un caballo ganador en esto de los cursos a distancia, puede convertirlo por culpa de ese mismo éxito, por una mala comprensión, o por un mal uso, o abuso, de sus recursos, en una auténtica pesadilla educativa.

 

Apuntaré algunas ideas, que no son todas mías, en gran parte están en el libro de Gilly Salmon, E-actividades, de Editorial UOC, y que posiblemente no sean específicas de Moodle, sino de muchos otros sistemas de cursos a distancia:

 

– Generalmente faltan en los cursos las dos primeras fases que menciona G.Salmon, la de Acceso y Motivación y la de Socialización. Parece que, acostumbrados como estamos a entrar en la clase y comenzar a hablar, damos por sentado que todos conocen la metodología del curso y que todos se han visto ya en los pasillos, pero deberíamos saber que eso no es así, y obrar en consecuencia, y aunque eso retrasase el comienzo de “las tareas”, esas dos fases deberían formar parte del aprendizaje en cursos de este tipo.

 

– El efecto “espejo. Esto no es del libro, al menos que yo lo recuerde. Creo que se da en estos cursos este efecto, que yo definiría como: dar por sentado que los otros participantes del curso ven lo que yo veo, hablan o escriben como yo hablo o escribo, y reciben la información en el orden en que yo la recibo. Pero eso no es así. Estas plataformas permiten el acceso desde distintos tipos de ordenador, navegadores, países e idiomas. A su vez los cursos y los usuarios se pueden configurar de muchos modos, para recibir información por correo o no, para incluir esta o aquella opción. Es importante atravesar ese espejo y aprender a mirar y a escuchar a los participante del curso, lo que será más fácil si completamos las primeras fases antes mencionadas.

 

– Los malos entendidos. Consecuencia de lo anterior, asignamos con frecuencia sentidos categóricos a expresiones ocasionales, intenciones más amplias a comentarios concretos, falta de comunicación o ausencia a errores de protocolo. Por supuesto que la plataforma puede decirnos si alguien está conectado, pero eso no nos garantiza la comunicación directa ni la inmediatez que se daría en un encuentro presencial.

 

– Falta de E-actividades. Generalmente los cursos están plagados de actividades similares a una clase presencial: leer un texto, buscar información, elaborar un comentario, entregar un documento, casi siempre de modo individual. Aún no se trabaja con las posibilidades específicas que nos permite la tecnología, a no ser la mera sustitución del papel, el sobre y sello por documentos electrónicos.

– E-valuación. La evaluación no es una nota, un número, un crédito o un certificado. Los participantes necesitan saber, electrónicamente, que no se están equivocando, necesitan saber si han obtenido un éxito o un fracaso, si deben mejorar o completar su trabajo.

 

Estas son algunas de mis pegas ¿mejorará esto en el futuro?

yo espero que sí, pero…

¿Qué opinan ustedes?

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Published in: on 27 junio 2007 at 2:31 am  Dejar un comentario  

Moodle ¿alguna pega? (1)

Desde que hace 2 años tomé contacto con esta plataforma o LMS, aprecié enseguida las enormes posibilidades que podía tener en mi trabajo de docente:

– La posibilidad de insertar textos, editarlos y publicarlos con rapidez. Añadir y enlazar a archivos propios o ajenos.

– Las opciones de comunicación que nos da: correo electrónico, foros de debate, la mensajería en la propia plataforma.

– Las diferentes opciones de actividades que permite: cuestionarios, tareas, glosarios, wikis, hotpotatoes, …

– Las opciones de evaluación, control de usuarios y administración que presenta.

– Y además, la gratuidad, la comunidad de apoyo en torno a Moodle , y el efecto “boomerang” han aumentado aún más su éxito en Universidades y Centros Educativos.

¿Podríamos poner alguna pega a Moodle? … lo veremos en otro post.

Published in: on 27 junio 2007 at 1:51 am  Dejar un comentario  

>Moodle, … ¿alguna pega? (2) – Encuentros y desencuentros

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Preguntaba yo anteriormente sobre Moodle: ¿Alguien le encuentra alguna pega?

Pues sí, yo mismo.

Porque lo que, evidentemente, hace que Moodle resulte un caballo ganador en esto de los cursos a distancia, puede convertirlo por culpa de ese mismo éxito, por una mala comprensión, o por un mal uso, o abuso, de sus recursos, en una auténtica pesadilla educativa.

Apuntaré algunas ideas, que no son todas mías, en gran parte están en el libro de Gilly Salmon, E-actividades, de Editorial UOC, y que posiblemente no sean específicas de Moodle, sino de muchos otros sistemas de cursos a distancia:

– Generalmente faltan en los cursos las dos primeras fases que menciona G.Salmon, la de Acceso y Motivación y la de Socialización. Parece que, acostumbrados como estamos a entrar en la clase y comenzar a hablar, damos por sentado que todos conocen la metodología del curso y que todos se han visto ya en los pasillos, pero deberíamos saber que eso no es así, y obrar en consecuencia, y aunque eso retrasase el comienzo de “las tareas”, esas dos fases deberían formar parte del aprendizaje en cursos de este tipo.

– El efecto “espejo. Esto no es del libro, al menos que yo lo recuerde. Creo que se da en estos cursos este efecto, que yo definiría como: dar por sentado que los otros participantes del curso ven lo que yo veo, hablan o escriben como yo hablo o escribo, y reciben la información en el orden en que yo la recibo. Pero eso no es así. Estas plataformas permiten el acceso desde distintos tipos de ordenador, navegadores, países e idiomas. A su vez los cursos y los usuarios se pueden configurar de muchos modos, para recibir información por correo o no, para incluir esta o aquella opción. Es importante atravesar ese espejo y aprender a mirar y a escuchar a los participante del curso, lo que será más fácil si completamos las primeras fases antes mencionadas.

– Los malos entendidos. Consecuencia de lo anterior, asignamos con frecuencia sentidos categóricos a expresiones ocasionales, intenciones más amplias a comentarios concretos, falta de comunicación o ausencia a errores de protocolo. Por supuesto que la plataforma puede decirnos si alguien está conectado, pero eso no nos garantiza la comunicación directa ni la inmediatez que se daría en un encuentro presencial.

– Falta de E-actividades. Generalmente los cursos están plagados de actividades similares a una clase presencial: leer un texto, buscar información, elaborar un comentario, entregar un documento, casi siempre de modo individual. Aún no se trabaja con las posibilidades específicas que nos permite la tecnología, a no ser la mera sustitución del papel, el sobre y sello por documentos electrónicos.

– E-valuación. La evaluación no es una nota, un número, un crédito o un certificado. Los participantes necesitan saber, electrónicamente, que no se están equivocando, necesitan saber si han obtenido un éxito o un fracaso, si deben mejorar o completar su trabajo.

Estas son algunas de mis pegas ¿mejorará esto en el futuro?

yo espero que sí, pero …

¿Qué opinan ustedes?

Published in: on 27 junio 2007 at 1:43 am  Dejar un comentario  

Moodle, … ¿alguna pega? (2) – Encuentros y desencuentros

Preguntaba yo anteriormente sobre Moodle: ¿Alguien le encuentra alguna pega?

Pues sí, yo mismo.

Porque lo que, evidentemente, hace que Moodle resulte un caballo ganador en esto de los cursos a distancia, puede convertirlo por culpa de ese mismo éxito, por una mala comprensión, o por un mal uso, o abuso, de sus recursos, en una auténtica pesadilla educativa.

Apuntaré algunas ideas, que no son todas mías, en gran parte están en el libro de Gilly Salmon, E-actividades, de Editorial UOC, y que posiblemente no sean específicas de Moodle, sino de muchos otros sistemas de cursos a distancia:

– Generalmente faltan en los cursos las dos primeras fases que menciona G.Salmon, la de Acceso y Motivación y la de Socialización. Parece que, acostumbrados como estamos a entrar en la clase y comenzar a hablar, damos por sentado que todos conocen la metodología del curso y que todos se han visto ya en los pasillos, pero deberíamos saber que eso no es así, y obrar en consecuencia, y aunque eso retrasase el comienzo de “las tareas”, esas dos fases deberían formar parte del aprendizaje en cursos de este tipo.

– El efecto “espejo. Esto no es del libro, al menos que yo lo recuerde. Creo que se da en estos cursos este efecto, que yo definiría como: dar por sentado que los otros participantes del curso ven lo que yo veo, hablan o escriben como yo hablo o escribo, y reciben la información en el orden en que yo la recibo. Pero eso no es así. Estas plataformas permiten el acceso desde distintos tipos de ordenador, navegadores, países e idiomas. A su vez los cursos y los usuarios se pueden configurar de muchos modos, para recibir información por correo o no, para incluir esta o aquella opción. Es importante atravesar ese espejo y aprender a mirar y a escuchar a los participante del curso, lo que será más fácil si completamos las primeras fases antes mencionadas.

– Los malos entendidos. Consecuencia de lo anterior, asignamos con frecuencia sentidos categóricos a expresiones ocasionales, intenciones más amplias a comentarios concretos, falta de comunicación o ausencia a errores de protocolo. Por supuesto que la plataforma puede decirnos si alguien está conectado, pero eso no nos garantiza la comunicación directa ni la inmediatez que se daría en un encuentro presencial.

– Falta de E-actividades. Generalmente los cursos están plagados de actividades similares a una clase presencial: leer un texto, buscar información, elaborar un comentario, entregar un documento, casi siempre de modo individual. Aún no se trabaja con las posibilidades específicas que nos permite la tecnología, a no ser la mera sustitución del papel, el sobre y sello por documentos electrónicos.

– E-valuación. La evaluación no es una nota, un número, un crédito o un certificado. Los participantes necesitan saber, electrónicamente, que no se están equivocando, necesitan saber si han obtenido un éxito o un fracaso, si deben mejorar o completar su trabajo.

Estas son algunas de mis pegas ¿mejorará esto en el futuro?

yo espero que sí, pero …

¿Qué opinan ustedes?

Published in: on 27 junio 2007 at 1:43 am  Comments (10)