>C.I.O., blogs y astenia invernal

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Como si de un gran atracón se tratase, comienza uno el año empachado de noticias, la mayoría malas, y mientras nuestrXs políticXs afinan lápices y agendas para su oposición cuatrianual, no parece augurarse un buen año para este bisiesto 2008, que pudiera ser el del cinturón muy apretado.
( Tomo de Yolanda jb, del CIO, la X mayúscula para ambos géneros, en lugar de la arroba, mientras nuestros “ágiles” y sesudXs académicXs adoptan un plural común (¿en e, p.ej.?).
Menos mal que me quedan algunos blogs educativos que, aunque algunXs andan algo desmoralizadillos este mes, aún me aportan grandes cosas (algún día les pondré mi lista “secreta”, que parcialmente ya conocen) y entre ellos está el C.I.O.
¿Y qué es el C.I.O?
Es el “Claustro Ideal Oficial”, una iniciativa surgida en torno a las personas que intervienen en el blog “Iguales en las tres mil” . Allí está ahora precisamente la sede del quinto CIO, que va cambiando de blog en blog tratando distintos temas educativos. Usando el blog como registro, mediante los comentarios al tema, se suceden variadas intervenciones que aportan, como en una joya, diferentes reflejos del tema tratado y que le hacen a uno reflexionar y aprender.
Y el tema de este quinto CIO, miren ustedes por dónde, es: “Docencia, primas y otras indecencias” 

¿Por qué resalto el tema?
Porque, precisamente esta semana, el 30 de enero, día escolar de la No violencia y de la Paz, pero creo que no es por eso, el profesorado canario está convocado a un referéndum sobre un preacuerdo económico en torno a “incentivos” laborales. A la petición de subida de sueldos respondió la Consejería primero que nones, y tras meses de movilizaciones, con una propuesta confusa, compleja, y poco fiable, que una parte de los sindicatos se apresuraron a firmar, y que ahora votaremos.
Y en eso estamos: ¿más vale pájaro en mano que…? ¿Más vale complemento o sexenio que sueldo? ¿y cómo se medirá nuestra productividad, en aprobados, en horas extras, en nominaciones… ? ¿Es eso docente, decente, indecente…? ¿Y valen, o cuestan, más los 80 millones para docentes que los miles para tranvías o AVEs?
La solución, el jueves. Pero mientras tanto, podrán verme por el C.I.O.
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Published in: on 27 enero 2008 at 10:40 pm  Dejar un comentario  

C.I.O., blogs y astenia invernal

Como si de un gran atracón se tratase, comienza uno el año empachado de noticias, la mayoría malas, y mientras nuestrXs políticXs afinan lápices y agendas para su oposición cuatrianual, no parece augurarse un buen año para este bisiesto 2008, que pudiera ser el del cinturón muy apretado.
( Tomo de Yolanda jb, del CIO, la X mayúscula para ambos géneros, en lugar de la arroba, mientras nuestros “ágiles” y sesudXs académicXs adoptan un plural común (¿en e, p.ej.?).
Menos mal que me quedan algunos blogs educativos que, aunque algunXs andan algo desmoralizadillos este mes, aún me aportan grandes cosas (algún día les pondré mi lista “secreta”, que parcialmente ya conocen) y entre ellos está el C.I.O.
¿Y qué es el C.I.O?
Es el “Claustro Ideal Oficial”, una iniciativa surgida en torno a las personas que intervienen en el blog “Iguales en las tres mil” . Allí está ahora precisamente la sede del quinto CIO, que va cambiando de blog en blog tratando distintos temas educativos. Usando el blog como registro, mediante los comentarios al tema, se suceden variadas intervenciones que aportan, como en una joya, diferentes reflejos del tema tratado y que le hacen a uno reflexionar y aprender.
Y el tema de este quinto CIO, miren ustedes por dónde, es: “Docencia, primas y otras indecencias” 

¿Por qué resalto el tema?
Porque, precisamente esta semana, el 30 de enero, día escolar de la No violencia y de la Paz, pero creo que no es por eso, el profesorado canario está convocado a un referéndum sobre un preacuerdo económico en torno a “incentivos” laborales. A la petición de subida de sueldos respondió la Consejería primero que nones, y tras meses de movilizaciones, con una propuesta confusa, compleja, y poco fiable, que una parte de los sindicatos se apresuraron a firmar, y que ahora votaremos.
Y en eso estamos: ¿más vale pájaro en mano que…? ¿Más vale complemento o sexenio que sueldo? ¿y cómo se medirá nuestra productividad, en aprobados, en horas extras, en nominaciones… ? ¿Es eso docente, decente, indecente…? ¿Y valen, o cuestan, más los 80 millones para docentes que los miles para tranvías o AVEs?
La solución, el jueves. Pero mientras tanto, podrán verme por el C.I.O.
Published in: on 27 enero 2008 at 10:40 pm  Comments (8)  

15 segundos

15 segundos es lo que tarda en cambiar de verde a rojo para los peatones los semáforos que habitualmente cruzo para llevar a mis hijos al colegio, para ir a mi trabajo, o para cruzar una calle que merezca un semáforo.
15 segundos para saltar un bordillo, cruzar unos quince metros y llegar sanos y salvos al otro lado. Y si no lo conseguimos, deberemos esperar unos 80 segundos hasta el próximo intento.
15 segundos de espera para una interminable fila de impacientes automovilistas, generalmente solitarios, a veces padres como yo, pero motorizados, atentos al cambio de luces del semáforo, generalmente irritados o apresurados.
Si yo fuese un velocista, seguramente sería capaz de cruzar esa distancia 10 veces, pero no le pidan eso a un cuarentón, yendo de la mano con dos niños de 4 y 6 años, no le pidan eso a una señora con un bebé en su carrito, a una persona en silla de ruedas o a una anciana.
Hace muchos años leí “La Carta de Atenas” de Le Corbusier. Aún tengo ese libro, con sus hojas despegadas y amarillas. 
Si sus 95 propuestas hubiesen sido leyes, posiblemente nuestras ciudades serían muy diferentes, y las cárceles tendrían un nuevo tipo de inquilinos: los que convierten nuestras ciudades en lo que son.
En su punto 62 Le Corbusier escribe: “el peatón debe poder seguir caminos distintos a los del automóvil.” 
En muchas ciudades existen calles denominadas “paseos”. Si entendemos por paseo “ir andando por distracción o por higiene”, difícilmente esas calles sirven hoy para eso. Andamos por ellas, pero atentos, e incluso preocupados, por los coches que pasan, respirando sus humos y escuchando sus ruidos.
Cada equis tiempo, por elecciones o en días especiales, algunos políticos/as cierran calles principales, permiten el despreocupado paseo de personas o de bicicletas. Algunos he visto sentarse en una silla de ruedas y circular alegremente… por el asfalto. Se sacan una foto, y hasta la próxima.
Si todos ellos/as debiesen atravesar la ciudad de punta a punta, caminando, empujando un carrito, cruzando cada calle en quince segundos cuando hay semáforo, y como se pueda cuando no lo haya, sorteando farolas, escalones, papeleras o simplemente basura, quizás nuestras ciudades fuesen muy distintas, quizás entonces mis hijos, para recorrer los 500 metros que nos separan de su escuela, no me preguntarían cada mañana:  ¿papá, vamos en coche?”
Published in: on 9 enero 2008 at 12:22 am  Comments (2)  

15 segundos

15 segundos es lo que tarda en cambiar de verde a rojo para los peatones los semáforos que habitualmente cruzo para llevar a mis hijos al colegio, para ir a mi trabajo, o para cruzar una calle que merezca un semáforo.
15 segundos para saltar un bordillo, cruzar unos quince metros y llegar sanos y salvos al otro lado. Y si no lo conseguimos, deberemos esperar unos 80 segundos hasta el próximo intento.
15 segundos de espera para una interminable fila de impacientes automovilistas, generalmente solitarios, a veces padres como yo, pero motorizados, atentos al cambio de luces del semáforo, generalmente irritados o apresurados.
Si yo fuese un velocista, seguramente sería capaz de cruzar esa distancia 10 veces, pero no le pidan eso a un cuarentón, yendo de la mano con dos niños de 4 y 6 años, no le pidan eso a una señora con un bebé en su carrito, a una persona en silla de ruedas o a una anciana.
Hace muchos años leí “La Carta de Atenas” de Le Corbusier. Aún tengo ese libro, con sus hojas despegadas y amarillas. 
Si sus 95 propuestas hubiesen sido leyes, posiblemente nuestras ciudades serían muy diferentes, y las cárceles tendrían un nuevo tipo de inquilinos: los que convierten nuestras ciudades en lo que son.
En su punto 62 Le Corbusier escribe: “el peatón debe poder seguir caminos distintos a los del automóvil.” 
En muchas ciudades existen calles denominadas “paseos”. Si entendemos por paseo “ir andando por distracción o por higiene”, difícilmente esas calles sirven hoy para eso. Andamos por ellas, pero atentos, e incluso preocupados, por los coches que pasan, respirando sus humos y escuchando sus ruidos.
Cada equis tiempo, por elecciones o en días especiales, algunos políticos/as cierran calles principales, permiten el despreocupado paseo de personas o de bicicletas. Algunos he visto sentarse en una silla de ruedas y circular alegremente… por el asfalto. Se sacan una foto, y hasta la próxima.
Si todos ellos/as debiesen atravesar la ciudad de punta a punta, caminando, empujando un carrito, cruzando cada calle en quince segundos cuando hay semáforo, y como se pueda cuando no lo haya, sorteando farolas, escalones, papeleras o simplemente basura, quizás nuestras ciudades fuesen muy distintas, quizás entonces mis hijos, para recorrer los 500 metros que nos separan de su escuela, no me preguntarían cada mañana:  ¿papá, vamos en coche?”
Published in: on 9 enero 2008 at 12:22 am  Comments (2)