>Maltrato = Mal Trato

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Hace dos años, 2008, en la red Internet en el Aula, escribí un post, que luego puse también aquí en Discentia. Se títulaba “MUJERES ASESINADAS EN ESPAÑA POR VIOLENCIA MACHISTA en 2008” y básicamente era una imagen con los 67 nombres de mujeres asesinadas ese año:
El año pasado no escribí nada. Desconozco cuántas mujeres murieron finalmente el año 2008, cuántas el 2009, cuántas lo harán este año. Leí alguna vez, y escribo ahora de memoria, que el 70% de las mujeres asesinadas lo son por sus parejas o ex parejas. Hoy, la Unesco asegura que la violencia contra las mujeres alcanza “proporciones epidémicas”.
Sin embargo, yo hoy me levanté pensando en mujeres concretas: Ana María Matute, Rosa María Calaf, Rosa María Artal, Bibiana Aído, Teresa de Calcuta, Rosa Parks,…
¿Son, o fueron, estas famosas mujeres mujeres maltratadas? Sólo ellas, o quienes les quieren, podrían decirlo.
Pero, ¿qué es el maltrato a la mujer, a fin de cuentas? 
Ni siquiera yo sabría decirlo. Con mi edad, educación y el lugar en el que vivo no puedo decir que yo no sea culpable de aquello que critico, del maltrato a la mujer. Porque todos, hombres y mujeres, intervenimos cada día, ya sea por acción u omisión, en todas las circunstancias que hacen que mujeres, niños y otros hombres sufran.
Pero creo que comparar esta violencia hacia la mujer, verbal, estructural, mortal, con una “epidemia” no es correcto. La violencia contra las mujeres, como contra los niños, como la violencia en general, viene de antiguo y nace de sociedades enfermas. No considero que sea por “contagio”. Por eso, creo yo, no se corrigirá sólo con leyes, estadísticas, “vacunas” o protecciones.
Si conseguimos corregir la violencia será con un cambio radical de las sociedades, educativo, moral, social, que primero haga visibles, y luego ponga en igualdad a mujeres, niñas, niños y hombres, que condene y persiga la violencia desde su raiz inicial, desde el lenguaje, los roles asignados, los juegos, el maltrato, verbal y corporal, la segregación, la minusvaloración social, económica y política de una parte de la sociedad, sean del género, edad o cultura que sean.
Y ese es cambio es lo difícil: 
¿Alguien se atreve a poner en su lugar a las religiones que marginan y subordinan a las mujeres?
¿Alguien se atreve a exigir a los políticos un trato de igualdad en la toma de decisiones?
¿Alguien se atreve a exigir igualdad en el mundo laboral, en el Deporte, en la Salud, en la Educación, en la justicia, en la cultura, en las empresas?
¿Alguien se atreve a exigir respeto a la mujer a periodistas, escritores, académicos, cineastas, artistas, deportistas, jueces?
Si no se dan esos y otros factores, se podrán evitar algunas muertes, pero no el maltrato diario, el desprecio, las malas palabras, la subordinación diaria, la tristeza.
Y eso seguirá siendo un mal trato para toda la sociedad.
Les dejo con un vídeo creado por alumnado de 4º E.S.O. del I.E.S. Gabriel y Galán de Plasencia. en la asignatura de educación Plásica y Visual, dentro del proyecto AM-ARTE. María Jesús Manzanares:
Published in: on 25 noviembre 2010 at 11:46 am  Comments (1)  

>Concurso de Pintura al aire libre “Mar de Velas”

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Nota previa: este post es copia de otro que he escrito en mi blog “Acuarelas y Apuntes”. Lo traigo a Discentia porque es también una historia de aprendizaje.

mardevelas
Hace dos semanas, como ya conté en otro blog,”Acuarelas y apuntes“, me presenté a un concurso de pintura al aire libre en Las Palmas de Gran Canaria.

El pasado sábado participé  en Las Palmas de Gran Canaria en otro concurso de pintura al aire libre, “Mar de Velas”.

La temática y el entorno era el del muelle deportivo, ya que coincide con el 25 aniversario de la regata trasatlántica ARC, que une las islas de Gran Canaria y la caribeña de Santa Lucía, lo que le da un aspecto festivo, colorista y concurrido al muelle deportivo de Las Palmas de Gran Canaria.

Muelle 2009El año pasado me presenté también. Mi cuadro, “Muelle Deportivo” fue seleccionado y expuesto, pero al final no se llevó premio alguno.
Y este año, como en el concurso de Mesa y López, decidí hacerlo en acuarela. Me presenté temprano, y estuve sacando algunas fotos:

Muelle 1
Vista del Muelle Deportivo

amanecer
Amanecer en el muelle
Desde temprano, había ganas de pintar. Se inscribieron un centenar de pintores y pintoras. Y ya habían algunos preparando lienzos y esperando a sellar…

Sellado
Sellando lienzos
El día amaneció nuboso, apagado y cambiante. Me situé al extremo del muelle, donde estaban atracados muchos veleros de la regata:

Muelle 2
Muelle Deportivo, el tema principal
El tema me gustaba, pero la luz no era como imaginé. El sol se asomaba entre nubes densas, incluso comenzó a llover un poco. Mal día para acuarelas. Esperé. Intenté incluso algún dibujo…

Apunte
Apunte inicial

Hacía frío. Decidí caminar y visitar… bueno… imaginen… ya saben…

En el paseo vi caballetes por todas partes. Refugiados del día desapacible, muchos habían escogido pintar bajo techo. Me resultó extraño ver tanto pintor “al aire libre” pintando en “interior”.
Pintando bajo techo
Pintando bajo techo

Pintando en la terraza
Pintando en la terraza
Pintando en el club
Pintando en el club

Pintando bajo toldo
Pintando bajo toldo
Pintando en la calle
Pintando en la calle

Me gustaron los cuadros que vi.

Incluso estuve tentado a abandonar.

No tenía nada pintado, era media mañana y llovía finamente.

Salí a la calle. Aún quedaban algunos valientes pintando.

Decidí intentarlo.

El problema de haber sacado tantas fotos con el móvil es que enseguida me quedé sin batería, y las fotos se han hecho un auxiliar “casi” imprescindible para mi pintura: detalles, encuadres, colores los obtengo de las fotos, aunque el resultado final dependa de mi mano y del capricho del agua y los colores.

Volví al punto de partida cargado con el caballete, el papel sin pintar y mi mochila de pintura. Miré los barcos. Había pensado en un tema sencillo, pero aquello me pedía pintarlo.

Y empecé, el dibujo, el barco cercano, los mástiles, el muelle lejano, la ciudad, el cielo… y el barquito con la vela roja. Lo había visto la tarde anterior. Lo recordaba. No es fácil ver un barco con la vela roja. Pensé que era un buen mensaje. Contaba una historia. Al menos para mí.

Y luego vino pintar el cielo gris y azul, como dos cortinas dejando escapar el sol, el reflejo amarillo, el verde de las aguas, los reflejos, los mástiles y las banderitas multicolores. Pasaron las horas, casi sin darme cuenta. Llegaron mi mujer y mis hijos. Les gustó lo que vieron. Me animé. Un nuevo paseo y los toques finales.

No había cámara. ni móvil. Tampoco había Twitter para contarlo. Llegó el momento de presentar y exponer el resultado en plena calle. Las horas de espera. La gente pasando. La acuarela, pequeña y luminosa entre lienzos enormes y empastados. La gente se paraba. el jurado también, con sus carpetas, miraba mi obra.

Para calmar mis nervios, pinté una pequeña acuarela:
Exposición al aire libre
“Mar de velas”. Exposición al aire libre. 13 noviembre 2010

Finalmente, con el iPod, mi mujer pudo rodar un vídeo, del que pude extraer una imagen de mi acuarela, “Vela Roja”:

Vela Roja
“Vela Roja”. Acuarela. 13 noviembre 2010. 50×70 cm.
La acuarela ya no la tengo.

Cuando, finalmente, solo, mi familia ya se había marchado, dijeron los números de los 22 cuadros seleccionados, mi cuadro, el 48, estaba entre ellos.

El viernes 19, a las 20:00 horas, siempre más o menos, dirán si recibe alguno de los premios. Si es así, estaré doblemente alegre.

Y no sólo porque será expuesto igualmente, sino porque, de alguna manera, ya he ganado: he pintado, he expresado, he aprendido.

En la exposición de Turner que visité en el Prado aprendí de él, no a pintar, que para eso necesitaré años, pero sí a observar, expresar y competir, primero contra mí mismo y luego contra los elementos, aprendiendo siempre algo nuevo.

En ello estoy.
Published in: on 16 noviembre 2010 at 2:54 am  Comments (3)