>Amén

>

Amén.
Con estas cuatro letras me respondió hoy @PunkElizabeth a estas palabras mías en Twitter:
Hay días que me despierto… leo aquí y allá… y pienso: “¿están idiotas?” y luego me corrijo: “seguimos igual de idiotas… o más.”
¿He escrito una oración?“, pensé.
Y busqué “amén” en la Wikipedia: “…El significado real de la palabra es “en verdad”, o “ciertamente”, o “que conste”…”
Encontré allí también la mención a una película de Costa-Gavras: “Amén”, de la que no recordaba haber oído hablar., la historia de un oficial alemán que contempla uno de los primeros gaseamientos de judíos en un campo de concentración e intenta hacerlo saber al mundo, y casi nadie le cree.

“…es mala… y mentirosa”, me advirtieron, así que comencé a ver lo que te dejan en Internet: nazismo, eutanasia, cámaras de gas… no puedo decir que me dejase impasible, aunque Costa-Gavras casi nunca me ha dejado así,… como no soy experto en descargas, al detenerse en esos primeros 75 minutos la dejé…y comencé a leer sobre el protagonista real, Kurt Gerstein, también en la Wikipedia
Internet a veces me hace esas cosas: yo, intentando hablar de mis miserias, mientras otros/as hablan de las suyas, y viene alguien a decirme: “amén”… “de verdad”… “ciertamente”… “que conste”… Y después veo-leo otra historia de personas que hace 70 años decían: “amén”… “así sea”… “palabra de Dios”… mientras usaban su técnica y formación para asesinar otras personas, a quienes llamaban “unidades”, con la mayor productividad y el menor coste posibles, y al mismo tiempo otras personas, que también decían amén”… “así sea”… “palabra de Dios”…  no miraban, no escuchaban, no hacían nada. Y resulta que ese pobre diablo, que actuó en solitario, ese tal Gerstein tuvo una muerte no muy distinta de quienes denunciaba: se ahorcó en su celda. Nadie le creyó. Demasiado increíble. Exagerado. Imposible. E inútil.
Y lo siento, pero se me mezcla todo y veo paralelismos: Túnez, Vigalondo, Internet, la econosuya, los medios y los cuartos, OTlive, el global warming, los premios in-nobel, la monarquía, Egipto, los hijos, la incultura, las (s)elecciones, las incompetencias, el maltrato, las malpensiones, China, la mala educación, la pedofilia, las basuras, lujos, plutocracias, Alemania, las armas, las religiones, el dinero…
Sí, es mucho. 
Demasiado. 
No lo podemos cambiar. 
Bueno, un pequeño cambio, nos dicen,… y así…
Así… nos cuentan que un suicidio cambió Túnez, o que un recurso individual consiguió cambiar una sentencia, o paralizar esa gran empresa, o que miles de firmas conseguirán esto o aquello, o que el esfuerzo/ejemplo de unos pocos cambiará toda la educación … o la política… o la economía… o el medio ambiente.
Amén.
P.S.: Pero… ¿qué quieren que le diga? yo creo que a Túnez, o a Egipto, si cambian, los cambiarán miles de personas, que las leyes injustas se derogan, y no las sentencias, que miles de firmas valen menos que miles de manos y hechos, que la educación, la política, la economía, el medio ambiente, si cambian, se cambiarán entre todos/as, y no sólo por unos pocos/as. 
En fin, no me hagan mucho caso, tengo mis días, pero mi resumen es sencillo, para-lelo:
“seguimos igual de idiotas… o más.”

Foto de una “instalación” de Spencer Tunick 


http://www.youtube-nocookie.com/v/LBs3L7dsAcs?fs=1&hl=es_ES&rel=0

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2 comentarios

  1. >Amén, seguimos igual de idiotas, de eso no cabe ninguna duda. Gran artículo.

  2. >Amén 😦


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