CULPABLE

Hoy, según Facebook, soy un presunto violador (de la propiedad intelectual).
Mi delito: ilustrar un año de Internet en el Aula con la canción de Jorge Drexler “La Infidelidad en la Era Informática”. El juicio y la sentencia han sido rápidos, sin defensa: retirada del vídeo y aviso pertinente. Ahora debo demostrar que podía usar esa canción. He escrito a Jorge Drexler en su web. Por el mismo motivo, por otro vídeo, lo he hecho en la web de Chambao. No espero gran cosa.
Vivimos tiempos extraños. Leyes y tribunales que encierran la cultura bajo un canon. Nuevas inquisiciones y policías tecnológicas. Permisos para compartir imágenes. Todo tiene un precio. Sustituimos redes abiertas por redes comerciales y capadas. Bajo la amenaza de no sé qué herejías, delitos y protecciones “intelectuales” se orquestan campañas y leyes que suprimen libertades, que silencian conocimientos. Viva lo privado, abajo lo público. Ya no veremos niños en las pantallas, sólo burkas y máscaras. Todos somos culpables hasta que no demostremos lo contrario.
Culpables de dejarnos arrebatar libertad, conocimiento y comunidad.
No, no me siento feliz hoy, no.

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Published in: on 12 marzo 2009 at 11:37 pm  Comments (7)  

CULPABLE

Hoy, según Facebook, soy un presunto violador (de la propiedad intelectual).
Mi delito: ilustrar un año de Internet en el Aula con la canción de Jorge Drexler “La Infidelidad en la Era Informática”. El juicio y la sentencia han sido rápidos, sin defensa: retirada del vídeo y aviso pertinente. Ahora debo demostrar que podía usar esa canción. He escrito a Jorge Drexler en su web. Por el mismo motivo, por otro vídeo, lo he hecho en la web de Chambao. No espero gran cosa.
Vivimos tiempos extraños. Leyes y tribunales que encierran la cultura bajo un canon. Nuevas inquisiciones y policías tecnológicas. Permisos para compartir imágenes. Todo tiene un precio. Sustituimos redes abiertas por redes comerciales y capadas. Bajo la amenaza de no sé qué herejías, delitos y protecciones “intelectuales” se orquestan campañas y leyes que suprimen libertades, que silencian conocimientos. Viva lo privado, abajo lo público. Ya no veremos niños en las pantallas, sólo burkas y máscaras. Todos somos culpables hasta que no demostremos lo contrario.
Culpables de dejarnos arrebatar libertad, conocimiento y comunidad.
No, no me siento feliz hoy, no.

Published in: on 12 marzo 2009 at 11:37 pm  Comments (7)