La cancamusa del Arte

“Escapando de la crítica”, trampantojo de Pere Borrell del Caso

(Encontrado en la web Comecocos)


Aclaración: este post nació como un comentario al post “La cancamusa artística”. Luego creí oportuno compartirlo aquí. A mis años creo poder atreverme a escribir sobre esto.

Reconozco que no conocía el significado de cancamusa , pero sí el de la pena. Y por esa palabra sí que soy capaz de intervenir.

Nunca he sabido qué es exactamente el Arte, pero sí que desde siempre ha vivido del engaño: de convertir paredes en paisajes o palabras en música, de que un golpe se haga ritmo o de que una lágrima resista mil años.
Pienso también que el Arte es sentimiento, y que puede ser risa y burla, y también llanto y dolor. Nunca he sabido el valor del Arte, si lo es más por quienes lo aprecian o por quienes lo venden, por quienes lo atacan o por quienes lo defienden.
A mi me parece que el Arte es como el agua, que brota y se agota, y se comparte, y se escapa cuando queremos atraparlo. A veces lo encerramos en una urna y decimos “esto es Arte y se escapa entonces por las rendijas como vapor de agua.
Y también creo que el Arte es humor y teatro, y farsa y duda. El Arte es infantil y al mismo tiempo antiguo. Es curioso e inquieto, fugaz y eterno. Es local y al mismo tiempo universal. Personal y colectivo. Ya ven que poco sé de Arte.
Tan poco sé de esto que, cuando alguien me cuenta que el Arte es esto o aquello, lo miro entre asombrado, y receloso, esperando averiguar el truco con el que pudo atraparlo, clasificarlo, atento a la cancamusa con la que pretenderá desorientarme para que crea que ese Arte es bueno o malo.
Posiblemente, antes de que acabe su discurso, me encontraré mirando una línea en el techo, los colores del cielo, escuchando el silbido del viento, el ruido de unos pasos, una pantalla rellena de risas y colores, para encontrar allí, seguramente, otras miradas asombradas y recelosas.
Yo no sé si un Arte es bueno o malo. Pero me gusta dejar que el Arte se exprese, que el Arte nos encuentre. Y esperar también a que sean la pena, la alegría o la ira quienes me digan lo que siento. Posiblemente hay engaño en el Arte. Posiblemente no todo lo etiquetado así es Arte para mí. Pero eso no invalida cualquier esfuerzo por crearlo, por cambiarlo, por difundirlo, por compartirlo.
Y me niego a que etiqueten el Arte para mí o para otros, a que lo seleccionen o valoren por mí o por otros. Dejen los dogmas y pontificados para otros ámbitos y territorios y permitan a todo el mundo, pero sobre todo a los jóvenes, adivinar, pensar, crear y juzgar libremente el Arte que quieran. El Arte que sientan.
Que la cancamusa del Arte nos siga engañando. Por muchos años. Con mucho gusto.

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2 comentarios

  1. Muy bonito, Pedro, pero es tan fácil caer en el chiste: el arte es morirte de frío…

  2. 😀 pArte del Arte es: helArte. hablArte, mirArte, escuchArte, esperArte, tocArte, coloreArte, dibujArte, cantArte, representArte, y en pArte, retArte. El Arte repArte y compArte.


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